La tecnología de estado sólido continúa su avance en tres puntos críticos como la densidad, la velocidad, y por supuesto el costo. La mayoría de los SSD actuales utilizan memoria Flash NAND con un proceso de fabricación de 25 nanómetros, pero gracias a los esfuerzos combinados de Intel y Micron, han surgido los primeros diseños NANDcon fabricación de 20 nanómetros y 128 gigabits de densidad. Esto también trae consigo un aumento tangible en el rendimiento, pero se necesitará al menos un año para encontrar productos en el mercado.